El Ayuntamiento de Nerva ha inaugurado un mural conmemorativo en homenaje a los 14 onubenses que fueron asesinados en los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El acto se celebró en la Avenida de la Reú, junto a la emblemática fuente de la localidad, espacio elegido para albergar este nuevo Memorial dedicado a preservar el recuerdo de las víctimas onubenses del nazismo que refuerza el compromiso con la memoria histórica.
El acto contó con la participación de representantes municipales, responsables políticos, entre los que se encontraba el alcalde de El Campillo, Juan Carlos Jiménez, y vecinos que quisieron sumarse a este reconocimiento público. El homenaje tuvo como objetivo recordar a quienes sufrieron la deportación y la persecución del régimen nazi, así como mantener viva la memoria de estos hechos históricos.
El concejal de Memoria Histórica del Ayuntamiento de Nerva, Juan Carlos Domínguez Cerrato, fue el encargado de abrir el acto. Durante su intervención recordó que cada 5 de mayo se conmemora en España el “Día de Homenaje a los españoles deportados y fallecidos en campos de concentración y a todas las víctimas del nazismo”, una fecha instaurada oficialmente por el Consejo de Ministros en 2019.
Domínguez Cerrato explicó que esta conmemoración coincide con la liberación, en 1945, del campo de concentración de Mauthausen, en Austria, donde estuvieron internados la mayoría de los republicanos españoles deportados por el régimen nazi, más de 10.000 personas. El edil destacó la importancia de mantener viva la memoria de quienes padecieron aquellos acontecimientos para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
Posteriormente tomaron la palabra los representantes locales de Izquierda Unida, Joaquín Santos, y del PSOE, Josema Domínguez, además del alcalde de Nerva, José Luis Lozano. En sus intervenciones trasladaron palabras de reconocimiento hacia las personas homenajeadas y recordaron los difíciles episodios vividos durante aquellos años marcados por la represión, la deportación y la guerra.
El acto también incluyó un momento de carácter simbólico y cultural con la interpretación de la canción 'La Memoria', que sirvió para acompañar el homenaje a las víctimas. La pieza musical puso el acento en la necesidad de conservar el recuerdo de quienes sufrieron la barbarie nazi y de transmitir ese legado a las nuevas generaciones.
Mauthausen ocupa un lugar central en la memoria de los deportados españoles. Tras la derrota de la Segunda República en 1939, miles de republicanos cruzaron la frontera francesa buscando refugio. Muchos de ellos fueron internados en campos de acogida en Francia y, posteriormente, acabaron integrados en compañías de trabajo o en unidades militares francesas. Cuando la Alemania nazi ocupó Francia en 1940, miles de españoles fueron capturados y quedaron en una situación de absoluta indefensión.
El régimen franquista se negó a reconocerlos como ciudadanos españoles, dejándolos sin protección diplomática. Como consecuencia, fueron considerados apátridas y deportados a los campos de concentración nazis. De los cerca de 9.300 españoles deportados a estos centros de exterminio y trabajo forzado, más de 5.000 murieron víctimas de las enfermedades, el hambre, las ejecuciones, los malos tratos y las condiciones inhumanas de cautiverio.
La inauguración concluyó con una ofrenda floral realizada por el Ayuntamiento de Nerva ante el Memorial recién descubierto. Con este gesto institucional, el municipio reafirma su compromiso con la conservación de la memoria democrática y el reconocimiento de las víctimas del nazismo vinculadas a la provincia de Huelva.
Nerva incorpora un nuevo espacio de memoria pública dedicado a las víctimas onubenses del nazismo. El mural no solo busca honrar a quienes perdieron la vida lejos de su tierra, sino también contribuir a que las nuevas generaciones conozcan una parte de la historia que durante décadas permaneció en gran medida silenciada.
Más de ochenta años después del final de la Segunda Guerra Mundial, el recuerdo de aquellos hombres continúa presente. Sus nombres forman parte de la memoria democrática de la provincia de Huelva y encuentran ahora en Nerva un lugar visible donde permanecer para las generaciones futuras como testimonio de lo ocurrido y como recordatorio de las consecuencias de la intolerancia y los regímenes totalitarios.