Nerva volvió a reafirmar su profunda vocación cultural con un emotivo encuentro literario en el singular entorno del Museo Vázquez Díaz, un espacio que se convirtió en el escenario ideal para rendir homenaje a la palabra escrita y la memoria.
El primer acto, organizado por la Plataforma de Poetas de Huelva por la Paz, sirvió como marco para la presentación de dos destacadas publicaciones que giran en torno a la luz como elemento creativo y evocador. Por un lado, “Voces de la luz”, una cuidada antología que reúne 87 sonetos acompañados de 87 fotografías, fruto de la colaboración entre poetas y fotógrafos onubenses. Por otro lado, “Huelva: luz y verso”, una obra que recorre visual y líricamente la provincia a través de una imagen representativa de cada uno de sus pueblos, capturada por la Asociación de Fotógrafos La Luz (ACCOF), junto a un poema inspirado en cada paisaje.
El evento congregó a cerca de una treintena de autores participantes, quienes pusieron voz a sus propias composiciones en una lectura compartida que permitió al público adentrarse en la diversidad de estilos, emociones y miradas presentes en las obras. La palabra poética se entrelazó con la música en directo del cantautor Carlos Llanes y el guitarrista José Luis Pastor, cuyas interpretaciones aportaron una dimensión sensorial adicional al acto, creando una atmósfera íntima y profundamente evocadora.
La ceremonia contó con la presencia y participación de José Luis Lozano, alcalde de Nerva y Juan Carlos Domínguez, concejal de Cultura, quienes respaldaron un evento que se erige como símbolo del compromiso local con la promoción artística y literaria.
Tras sendas presentaciones tuvo lugar el momento más conmovedor de la jornada, que llegó con el homenaje al dramaturgo nervense Manuel Mayorga, recientemente fallecido. Compañeros y amigos del ámbito cultural, junto a miembros de la Plataforma de Poetas de Huelva por la Paz, recordaron su figura a través de la lectura de sus versos y el relato de anécdotas vividas junto a él, que resonaron con especial intensidad entre los asistentes en la sala principal del museo. Fue un tributo cargado de emoción, en el que la poesía y la música se convirtieron en puente entre la memoria y el presente, otorgando al acto un carácter profundamente humano.
Así, entre versos, imágenes y música, Nerva vivió una jornada que no solo celebró el libro, sino también la creación colectiva y la fuerza de la cultura como elemento de unión. Una vez más, esta localidad de arraigadas tradiciones artísticas demostró que la poesía sigue siendo un lenguaje vivo, capaz de iluminar y emocionar.