Sor Amparo Toscano de Pena, religiosa de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl y una de las maestras más recordadas por varias generaciones de nervenses que pasaron por las aulas del histórico Colegio de la Virgen Milagrosa del antiguo convento de la localidad minera, ha revivido sus 16 años de magisterio en Nerva en una emotiva entrevista con la Emisora Municipal Onda Minera.
A sus 92 años, Sor Amparo conserva intacta la memoria de los dieciséis años que permaneció destinada en Nerva, entre 1960 y 1976, una etapa que definió durante la entrevista como la más feliz de su vida. "Mi tierra de nacimiento es Huelva, pero mi pueblo es Nerva", afirmó emocionada al recordar el cariño recibido por sus alumnas y sus familias.
Durante la conversación, la religiosa recordó que llegó al municipio con tan solo 22 años y que desde el primer momento quiso integrarse plenamente en la vida de la localidad, visitando a familias, interesándose por las personas enfermas y ampliando la formación de sus alumnas más allá de las materias obligatorias, impartiendo clases de mecanografía, taquigrafía, contabilidad o teatro, siempre con el objetivo de ofrecerles nuevas oportunidades de futuro.
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó al recordar que muchas de aquellas alumnas continúan manteniendo contacto con ella más de medio siglo después. "Todavía me escriben por WhatsApp y me dicen que fui como una segunda madre", explicó, emocionada, antes de recordar algunos de los casos en los que ayudó personalmente a jóvenes con dificultades familiares o económicas para que pudieran continuar sus estudios y desarrollar una carrera profesional.
Sor Amparo describió el antiguo Colegio de la Virgen Milagrosa como un espacio que trascendía la enseñanza académica. Según explicó, la labor de las Hijas de la Caridad combinaba la educación con un fuerte compromiso social y humano, acompañando a las familias de la cuenca minera y ofreciendo apoyo permanente a las alumnas dentro y fuera del aula. Un legado que forma parte de la historia educativa de Nerva, donde este centro llegó a escolarizar a cientos de niñas desde su creación por la Riotinto Company Limited.
La religiosa también recordó con emoción el día en que tuvo que abandonar Nerva para asumir un nuevo destino. Reconoció que su despedida estuvo marcada por las lágrimas y por el afecto de numerosas alumnas y vecinos que acudieron a despedirla, aunque aceptó el traslado como parte del compromiso adquirido con su vocación religiosa.
La entrevista permitió además conocer la intensa actividad solidaria que continúa desarrollando en la actualidad. Desde Huelva, Sor Amparo dirige la delegación provincial de COVIDE-AMVE, organización vicenciana dedicada a impulsar proyectos educativos y sociales en distintos países de África y América Latina, además de coordinar iniciativas de ayuda a familias vulnerables de la provincia a través de la Asociación Internacional de Caridad.
Durante la visita al Colegio San Vicente de Paúl, el equipo de Onda Minera RTV Nerva tuvo también la oportunidad de reencontrarse con Sor Dolores Castilla, muy recordada en la localidad por encargarse durante años de las retransmisiones radiofónicas de la Misa de San Bartolomé, un saludo que despertó igualmente numerosos recuerdos entre quienes han seguido la historia de la comunidad de las Hijas de la Caridad en Nerva.
La entrevista finalizó con un emotivo mensaje dirigido a todas sus antiguas alumnas, a quienes expresó el profundo cariño que sigue sintiendo por ellas y por Nerva. "Os quiero de verdad y de corazón. Si volviera a tener juventud y me mandaran otra vez a Nerva, volvería a ser la persona feliz que fui allí durante 16 años", afirmó antes de despedirse.