Minas de Riotinto se aproxima a la culminación de los trabajos de recuperación de las víctimas enterradas en las fosas comunes del Cementerio Municipal de Santa Bárbara. Según ha informado el Ayuntamiento, las diferentes campañas arqueológicas, antropológicas, documentales y genéticas desarrolladas durante los últimos años han permitido recuperar los restos de 157 víctimas de la represión franquista.
El proyecto entra ahora en una nueva fase, con la intervención pendiente de una última fosa de pequeñas dimensiones mientras continúan los trabajos de identificación genética de los restos recuperados. Paralelamente, avanza la construcción del futuro Monumento a la Memoria, concebido por el Consistorio como un espacio permanente de recuerdo y homenaje.
Uno de los episodios más significativos de este proceso fue la identificación y posterior entrega a su familia de los restos de Luis Ortega Godoy, conocido como el Cabo Godoy, cuyo honor ha quedado totalmente restituido. Sus restos fueron localizados en una fosa común del cementerio y la identificación permitió que fueran entregados a sus familiares en un acto celebrado el pasado mes de abril, más de ocho décadas después de su muerte.
Ortega Godoy fue fusilado el 26 de agosto de 1936 por mantenerse fiel a la legalidad republicana y su cuerpo fue enterrado en una de las fosas comunes del cementerio de Santa Bárbara. El hallazgo de elementos de su uniforme y otros indicios, junto con la documentación conservada en el propio cementerio, resultó determinante para avanzar en su identificación.
La recuperación de los restos de las víctimas se ha apoyado en un trabajo multidisciplinar que ha combinado la investigación histórica con las intervenciones arqueológicas y antropológicas y los análisis genéticos. Entre las referencias utilizadas por los investigadores se encuentra también el trabajo desarrollado por Alfredo Moreno y Gilberto Hernández sobre la represión en la Cuenca Minera y las víctimas enterradas en el cementerio riotinteño.
El Ayuntamiento ha agradecido la labor de los profesionales e investigadores que han participado en el proyecto, así como la colaboración de las instituciones y, especialmente, de las familias que han aportado información y muestras genéticas y han acompañado el proceso de recuperación e identificación.
Con la última fosa todavía pendiente de intervención y los análisis genéticos en curso, Minas de Riotinto afronta la fase final de un proyecto iniciado para localizar, recuperar e identificar a las personas enterradas en las fosas comunes de Santa Bárbara. La construcción del Monumento a la Memoria pretende completar este recorrido con un espacio permanente dedicado al recuerdo de las víctimas y a la transmisión de su historia a las nuevas generaciones.