El sonido de motores de otra época y el brillo de vehículos que forman parte de la historia del automóvil volvieron a protagonizar este fin de semana la IV Concentración de Coches y Motos Antiguos y Clásicos de Nerva. Más de medio centenar de propietarios llegados desde distintos puntos de las provincias de Huelva y Sevilla participaron en una jornada que reunió a numerosos vecinos y aficionados en torno a una de las actividades más llamativas del calendario primaveral nervense.
La iniciativa, organizada por el Ayuntamiento de Nerva con la colaboración de aficionados locales experimentados en este tipo de encuentros, tuvo como punto de partida las traseras del recinto ferial, junto al Parque Municipal Sor Modesta. Desde primeras horas de la mañana fueron llegando los participantes para formalizar sus inscripciones y preparar sus vehículos antes de iniciar la ruta prevista por la localidad.
Los asistentes pudieron contemplar una amplia representación de automóviles de distintas décadas y estilos. Modelos de Seat, Renault, Mercedes, Citroën, Land Rover, Volkswagen y Opel compartieron espacio con vehículos que, pese a ser más recientes, ya comienzan a considerarse clásicos, reflejando cómo la evolución del tiempo amplía cada año el abanico de modelos presentes en este tipo de concentraciones. Entre ellos también destacaron ejemplares de marcas japonesas y coreanas como Honda, Hyundai o Yamaha.
Tras la salida, la caravana recorrió varias de las principales calles de Nerva, despertando la curiosidad de numerosos vecinos que salieron a puertas, balcones y acerados para observar el paso de los vehículos. La ruta incluyó una visita a Peña de Hierro, uno de los principales referentes turísticos del municipio, donde los participantes realizaron una parada antes de emprender el regreso al casco urbano.
A la vuelta, los vehículos completaron un segundo recorrido por otras zonas de la población hasta llegar al paseo de los árboles pintados de Nerva, donde permanecieron expuestos durante varias horas. Este espacio se convirtió en un auténtico punto de encuentro para aficionados al motor y familias que aprovecharon la jornada para fotografiarse junto a algunos de los modelos más singulares y conocer de cerca vehículos difíciles de ver habitualmente en circulación.

La concentración volvió a poner de manifiesto el interés que despierta el mundo del vehículo histórico y clásico entre el público. Muchos de los participantes compartieron experiencias sobre la conservación y restauración de sus automóviles, mientras los visitantes observaban con detalle elementos mecánicos y diseños que marcaron distintas etapas de la industria automovilística.
La representación de motocicletas fue más reducida en esta edición, aunque no pasó desapercibida. Una Yamaha XT 350, una Yamaha XT 600 y una Ossa Yankee 500 completaron la muestra, aportando también su espacio dentro de una jornada dominada por la presencia de turismos clásicos.
La convivencia continuó en el Parque Sor Modesta, coincidiendo con la celebración de la Fiesta de la Primavera y el Encuentro de Asociaciones. Allí, todos los participantes inscritos compartieron una paella y disfrutaron de un ambiente festivo que favoreció el intercambio de experiencias entre aficionados llegados desde clubes de Sevilla, Aracena, Matalascañas y distintos puntos de la provincia de Huelva.
La jornada concluyó con la entrega de trofeos a los vehículos más destacados. El premio al vehículo más antiguo fue para un Mercedes de 1948, conocido popularmente como "Lola Flores", perteneciente a un socio del Club Sierra de Aracena. El reconocimiento al participante llegado desde más lejos recayó en un Renault 11 de un miembro del Club de Vehículos Clásicos de Matalascañas desplazado desde Villablanca, mientras que el galardón al vehículo más destacado de la concentración fue para un Opel Calibra. Con ello se puso el broche final a una cita que sigue consolidándose como un punto de encuentro para los amantes del motor clásico en la comarca.